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martes, 25 de noviembre de 2025

LO BELLO Y LO SUBLIME

Muchas veces hemos presentado el resumen o la interpretación de las ideas de los filósofos pero muy pocas veces "escuchamos" a los autores decir con sus propias palabras sus concepciones acerca de los diferentes temas que tratan. En esta ocasión comparto el primer capítulo de la obra de Kant "Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime". Esta obra es en realidad un grupo de pequeños ensayos publicados por Inmanuel Kant en 1764 en Königsberg, Prusia. Con un contenido variado y de fácil lectura (algo excepcional en la obra de Kant) es la primera obra donde introduce el concepto de lo sublime, que más tarde aparecería con más detalle en su "Crítica del juicio", la tercera de sus Críticas (Wikipedia). 

LO BELLO Y LO SUBLIME

Immanuel Kant

Capítulo Primero: Sobre los diferentes objetos del sentimiento de lo sublime y de lo bello

Las diferentes sensaciones de contento o disgusto descansan, no tanto sobre la condición de las cosas externas que las suscitan, como sobre la sensibilidad peculiar a cada hombre para ser grata e ingratamente impresionado por ellas. De ahí proviene que algunos sientan placer con lo que a otros produce asco; de ahí la enamorada pasión, que es a menudo para los demás un enigma, y la viva repugnancia sentida por éste hacia lo que para aquél deja indiferente. Dirigiré mi mirada sobre algunos puntos que parecen particularmente destacados en este terreno, y más con el ojo de un observador que de un filósofo.

Como todo hombre sólo se siente feliz en tanto que satisface sus inclinaciones, la sensibilidad que le capacita para disfrutar grandes placeres no es cosa baladí. Las personas de fisiología exuberante encuentran su gusto en la bodega, el buen señor que gusta de leer libros, el comerciante que calcula su ganancia, el que sólo ama al sexo femenino, el aficionado a la caza, todos ellos tienen una sensibilidad que les permite gustar placeres a su modo, sin necesidad de envidiar otros y sin que puedan formarse idea de otros. 

Sin embargo, existe un sentimiento de naturaleza más fina, que tolera ser disfrutado más largamente, sin saciedad ni agotamiento, y que pone de manifiesto aptitudes y ventajas intelectuales, mientras que los otros son compatibles con una completa indigencia mental. Éste es el sentimiento que me propongo considerar en algunos de sus aspectos. 

Este delicado sentimiento que ahora vamos a considerar es principalmente de dos clases: el sentimiento de lo sublime y el de lo bello. La emoción es en ambos agradable, pero de muy diferente modo. 

La vista de una montaña cuyas nevadas cimas se alzan sobre las nubes, la descripción de una tempestad furiosa o la pintura del infierno por Milton, producen agrado, pero unido a terror; en cambie, la contemplación de campiñas floridas, valles con arroyos serpenteantes, cubiertos de rebaños pastando; la descripción del Elíseo o la pintura del cinturón del Venus en Homero, proporcionan también una sensación agradable, pero alegre y sonriente. Para que aquella impresión ocurra en nosotros con fuerza apropiada, debemos tener un sentimiento de lo sublime; para disfrutar bien la segunda, es preciso el sentimiento de lo bello. 

La noche es sublime, el día es bello. En la calma de la noche estival, cuando la luz temblorosa de las estrellas atraviesa las sombras pardas y la luna solitaria se halla en el horizonte, las naturalezas que posean un sentimiento de lo sublime serán poco a poco arrastradas a sensaciones de amistad, de desprecio del mundo y de eternidad. El brillante día infunde una activa diligencia y un sentimiento de alegría. Lo sublime, conmueve; lo bello, encanta. 

La expresión del hombre, dominado por el sentimiento de lo sublime, es seria; a veces fija y asombrada. Lo sublime presenta a su vez diferentes caracteres. A veces le acompaña cierto terror o también melancolía, en algunos casos meramente un asombro tranquilo, y en otros un sentimiento de belleza extendida sobre una disposición general sublime. A lo primero denomino lo sublime terrorífico, a lo segundo lo noble, y a lo último lo magnífico. Una soledad profunda es sublime, pero de naturaleza terrorífica.De ahí que los grandes, vastos desiertos, como el inmenso Chamo en la Tartaria, hayan sido siempre el escenario en que la imaginación ha visto terribles sombras, duendes y fantasmas.

Lo sublime ha de ser siempre grande; lo bello puede ser también pequeño. Lo sublime ha de ser sencillo; lo bello puede estar engalanado. Una gran altura es tan sublime como una profundidad; pero a ésta acompaña una sensación de estremecimiento, y a aquélla una de asombro; la primera sensación es sublime, terrorífica, y la segunda, noble. La vista de las pirámides egipcias impresiona, según Hamlquist refiere, mucho más de lo que por cualquier descripción podemos representarnos; pero su arquitectura es sencilla y noble. La iglesia de San Pedro en Roma es magnífica. En su traza, grande y sencilla, ocupa tanto espacio la belleza -oro, mosaico-, que a través de ella se recibe la impresión de lo sublime, y el conjunto resulta magnífico. Un arsenal debe ser sencillo; una residencia regia, magnifica, y un palacio de recreo, bello.

Un largo espacio de tiempo, es sublime. Si corresponde al pasado, resulta noble; si se le considera en un porvenir incalculable, contiene algo de terrorífico. Un edificio de la más remota antigüedad, es venerable. La descripción hecha por Halles de la eternidad futura, infunde un suave terror; la de la eternidad pasada, un asombro inmóvil.

sábado, 22 de noviembre de 2025

IDEAS ESTÉTICAS DE KANT

Comparto las siguientes diapositivas en donde se exponen las principales ideas que Kant tenía acerca del arte y la experiencia estética. Que les sean de utilidad. Gracias por su atención.


CUESTIONARIO

1. ¿Cuál es el libro donde Kant expone sus ideas estéticas?
2. ¿Qué es un juicio estético?
3. ¿Por qué se dice que el juicio estético está basado en una sensación subjetiva?
4. ¿De qué depende lo estético?
5. ¿Qué es lo bello para Kant?
6. ¿En qué consiste el desinterés al apreciar algo bello?
7. ¿Por qué se dice que el gusto es subjetivo pero que aspira a ser universal?
8. Según Kant, ¿qué es lo que se aprecia en la obra de arte?
9. ¿Una estatua debería servir para algo, según Kant?
10. ¿Cuáles son las dos experiencias estéticas que se pueden sentir según Kant?
11. ¿Qué hace sentir lo bello?
12. ¿Qué experimentamos ante lo sublime?
13. Anota tres ejemplos de cosas bellas.
14. Anota tres ejemplos de cosas sublimes.

martes, 28 de octubre de 2025

SOMOS FINES, NO MEDIOS

SOMOS FINES, NO MEDIOS

¿Qué es la dignidad humana? Es el valor que tenemos por el simple hecho de ser humanos. Cada uno de nosotros es importante no por nuestra nacionalidad, nuestro dinero, color de piel o utilidad dentro de la sociedad.

Kant reconocía este valor propio de los humanos y por eso su imperativo categórico señala claramente: “Tratemos a las personas como fines, no como medios”. ¿Qué significa esto? Que nadie debe ser utilizado como un medio para alcanzar otro fin. En el momento en que una persona es utilizada como un medio se le está tratando como una cosa, como un recurso, como un objeto.

Un objeto me puede ser útil en un momento determinado y cuando ya no me sirve lo puedo vender, tirar, destruir o regalar. Para Tere su theremín le era útil pues gracias a él hacía música. Sin embargo, cuando pretendió dejar su pasión, lo tiró como un objeto inútil. Al final, si decidía tirar su theremín a la basura no habría problema: es un objeto y ya. Su valor, en este caso, radica en su utilidad. Cuando deja de ser útil pierde dicho valor.

Sin embargo, el valor de una persona no debería perderse en ningún momento. Sigue siendo valiosa hoy y siempre.

¿Qué ocurre con el Coco? Se interesa por Tere porque ella tiene algo que desea: Su pasión. Le dice que le va a ayudar, que es alguien de confianza, que puede encontrar una solución a sus problemas. Sin embargo, cuando obtiene lo que desea (la pasión de Tere por la música), la desecha y deja abandona en la calle.

Ésta es una historia fantástica pero nos muestra cómo, a final de cuentas, cuando alguien nos utiliza nos ha robado, aunque sea por un momento, algo muy importante: nuestra cualidad de humanos. ¿Por qué? Porque, aunque sea por un instante, hemos sido tratados como cosas, como objetos. Hemos sido un medio para que otro, a través de nosotros, alcance un fin determinado. Tere, abandonada en la calle, es ahora como una caja vacía que ya no contiene aquello que alguien (el Coco en este caso) deseaba. Ha sido desechada.

Y si en este mundo hay actos realmente malos esos son tratar a la gente como cosas, como medios. ¿Por qué? Porque les quitamos su dignidad, su valor como humanos. Por eso, si lo pensamos, los monstruos de las historias (los malos) son aquellos que han cosificado a alguien. Para los monstruos no somos personas. Somos comida, somos juguetes, somos cosas que pueden romper, desechar, destruir.

Y, por desgracia, los monstruos no son sólo seres de ficción, somos nosotros mismos cuando tratamos indignamente a los demás. Los compañeros de Tere no son seres sobrenaturales pero son pequeños monstruos que toman a la protagonista precisamente como “objeto de sus burlas”. Los que cometen bullying están diciendo: “Somos más que tú, tú eres menos. No eres persona, eres una cosa de la cual nos podemos burlar. Eres nuestra diversión hasta el día en que nos cansemos”.

Todos, por ser seres humanos, tenemos derechos inalienables. Uno de ellos es el derecho al sano desarrollo de nuestras capacidades. Tere pudo haberse desarrollado como música. Era como una plantita que podría convertirse en un gran árbol y dar frutos. Pero sus compañeros no lo permitieron. Si a Tere la hubieran tratado como un fin, según palabras de Kant, entonces se le ayudaría para desarrollarse como persona.

Debemos recordar constantemente que no debemos aprovecharnos de las personas. Que debemos de actuar por ellas y no a través de ellas. Si así fuera, tal vez éste sería un mundo mejor.


domingo, 26 de octubre de 2025

¿ES SPIDER-MAN KANTIANO?


El siguiente texto es una adaptación del artículo publicado en el sitio Cinemanet y fue escrito por Pedro Gutiérrez Recacha bajo el título "Una aproximación ética a los superhéroes (I): ¿Es Spider-Man kantiano?" 

¿ES SPIDER-MAN KANTIANO?

Pedro Gutiérrez Recacha

Tradicionalmente, los tratados de ética suelen destacar dos aproximaciones fundamentales: la de Immanuel Kant (típico ejemplo de ética deontológica, basada en su conocido imperativo categórico) y la de Aristóteles (típico ejemplo de ética material, basada en la eudemonía y su conocida regla del término medio). 

Kant dedica la segunda parte de su Crítica de la razón práctica (1788) a reflexionar sobre cómo podría llevarse a cabo una adecuada educación de la moralidad de las personas, particularmente de los jóvenes. En estas páginas, Kant señala la importancia que encierra para su formación el presentarles narraciones con personajes que puedan ser tomados como ejemplos morales. Ahora bien, habría que tener especial cuidado al seleccionar dichos héroes, pues sería recomendable que éstos no fueran excesivamente triunfalistas ni llevaran a cabo sus buenas acciones pensando en alcanzar beneficios materiales, reconocimiento social o por el mero disfrute de hacer el bien. 

Muy por el contrario, Kant nos esboza con un par de trazos cómo debe ser este héroe ejemplar: un individuo que, una vez tomada una decisión moral, comprueba que ésta le priva de recompensas, le procura pérdidas, despierta la enemistad de sus amigos, le hace merecer la censura de sus familiares… y que, aun así, “sin titubear ni dudar tan siquiera, permanece fiel a su resolución de rectitud”. Es decir, un individuo con capacidad de sacrificio. 

Desde luego, se diría que las palabras kantianas resonaban, más de dos siglos después de ser escritas, en las mentes de Stan Lee y Steve Ditko cuando concibieron en 1962 el cómic en el que debutaría el que se convertiría en superhéroe emblema de Marvel: Peter Parker, alias Spider-Man.

Kant, a diferencia de Aristóteles, considera que el sumo bien al que puede aspirar el hombre no es sólo la felicidad: es ser feliz y además merecerlo. La ética sólo nos garantizaría la segunda parte de la ecuación. Quien se comporte moralmente, será digno de la felicidad, pero no la tendrá asegurada (al menos en esta vida, porque Kant postula la existencia de Dios como garante de la recompensa final del hombre bueno)… Efectivamente, nuestro arácnido personaje en ese sentido es puramente kantiano, pues ha de ver con frecuencia cómo su labor heroica interfiere en su vida privada con nefastas consecuencias —por ejemplo, cuando el joven Parker no aparece en una cita porque tiene que convertirse en Spider-Man para hacer frente a una amenaza pública, con el comprensible enfado de la muchacha convidada… por no mencionar situaciones más graves en las que incluso su doble vida llega a poner en peligro la seguridad de sus seres más queridos; si no, recordemos lo que sucede en la primera película de Spider-Man, dirigida por Sam Raimi (2002) cuando el maligno Duende Verde averigua su identidad secreta—, a menudo sus acciones en beneficio de la comunidad sólo le granjean el rechazo de ésta —ahí tenemos las sempiternas campañas del director del Daily Bugle, J. Jonah Jameson, en su contra—, ocasionalmente incluso es tomado por un criminal y perseguido por la policía… y las peleas con los distintos supervillanos le dejan como único dividendo un cuadro de heridas, moratones y contusiones de diversa consideración.

Teniendo en cuenta este panorama más bien pavoroso, podemos preguntarnos qué es lo que hace que Peter Parker siga queriendo enfundarse sus mallas rojiazules para continuar ejerciendo de nuestro amistoso vecino el hombre araña. Podríamos aventurar una respuesta típicamente kantiana a esta pregunta: si Peter Parker lo hace, es por deber. Efectivamente, el concepto de deber es la clave de bóveda de toda la ética del autor de la Crítica de la razón pura. Kant entiende por deber una norma altamente formal (es decir, que puede generalizarse y ser aplicada cualquiera que sea la situación) e incondicionada (no está determinada por aspectos concretos de la situación… lo que tiene una severa implicación: ¡no valen excusas para no cumplirla!). 

El deber se transforma así en el “imperativo categórico” kantiano, que en su enunciado más conocido nos dice que tenemos que tratar a los demás siempre como fines en sí mismos y nunca como meros medios para nuestros propósitos. A partir de este principio general, válido para cualquier ocasión, podría deducirse cualquier norma ética concreta.

Pues bien, Spider-Man también ha asumido su propio imperativo categórico o, lo que es lo mismo, su regla fundamental con la que guiar su existencia. Se resume en una frase que, invariablemente, suele ser pronunciada en algún momento de todas sus adaptaciones cinematográficas: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Estas palabras no nacen espontáneamente, sino que reflejan un duro aprendizaje vital: es la lección que el joven Parker ha tenido que aprender después de que, tras recibir sus superpoderes mediante la picadura de una araña mutada, su propia negligencia causara indirectamente el fallecimiento de su amado tío Ben. Como el imperativo categórico kantiano, Spider-Man acepta libremente esta fórmula como una norma práctica suprema que se impone a cualquier otra inclinación o motivación.

En este sentido, el final del primer Spider-Man de Raimi es ejemplar, pues nos muestra la determinación moral del joven Parker (Tobey Maguire), dispuesto incluso a renunciar a una relación amorosa con su anhelada Mary Jane (Kirsten Dunst) para asumir su deber como protector enmascarado de Nueva York (¡un ejemplo que, a no dudarlo, hubiera hecho las delicias de Kant!). 

Por finalizar nuestra pequeña disquisición spider-kantiana, digamos que el rasgo moral fundamental de Spider-Man como héroe es su sentido de la responsabilidad, algo muy ligado a toda ética deontológica, es decir, basada en el concepto de deber. La recompensa por cumplir con el deber no es la felicidad, sino, como bien señalaba Kant, un sentimiento mucho más profundo: el respeto por uno mismo. Spider-Man puede no ser un héroe feliz, pero es un héroe que puede sentir respeto por sí mismo.

La versión completa de este artículo se puede leer en la siguiente dirección: https://www.cinemanet.info/2013/02/una-aproximacion-etica-a-los-superheroes-i-es-spider-man-kantiano/

También hay una versión resumida de este artículo en el siguiente enlace: Spiderman kantiano.

Contesta las siguientes preguntas en tu cuaderno:

1. ¿Qué es una ética deontológica?

2. ¿Cuál es el sumo bien que debe alcanzar el hombre  según Aristóteles y según Kant?

3. ¿Cómo deben ser los héroes que se deben de tomar de modelo según Kant?

4. ¿Por qué Spiderman se clasificaría como un héroe kantiano?

5. ¿Qué es un imperativo categórico?

6. ¿Cómo expresa Kant el imperativo categórico?

7. ¿Cuál es el imperativo categórico de Spiderman?

8. ¿Cuál debería ser la recompensa para el que cumple con su deber?

9. Menciona el título de dos obras de Kant.

10. ¿Tú qué piensas? ¿Se debe siempre cumplir con el deber aunque eso nos pueda perjudicar de forma personal?

domingo, 19 de octubre de 2025

ÉTICA FORMAL KANTIANA

Dejo las siguientes diapositivas para tratar el tema de cómo veía Kant a la Ética y del porqué se le considera el padre de la Ética Deontológica. Que les sean de utilidad.



CUESTIONARIO

1. ¿Por qué Kant dice que las éticas materiales no son universales?
2. Anota un ejemplo de valores morales no universales (por ejemplo, que en un país algo es malo pero en otro es bueno).
3. ¿Por qué Kant dice que las normas son condicionales?
4. Anota un ejemplo de una norma (ya sea familiar, social, escolar, etc.) que implique un castigo o un premio.
5. ¿Qué significa que las éticas materiales sean heterónomas?
6. ¿Cómo debería ser una ética formal, según Kant?
7. ¿Qué es un imperativo categórico?
8. Anota una forma de actuar que debería convertirse en ley universal (es decir, que todos deberían hacer lo mismo).
9. Anota una conducta que NO debería convertirse en una ley universal.
10. ¿Qué significa que debemos tratar a las personas como fines y no como medios?
11. Para Kant, ¿qué es más importante: la intención de una acción o su resultado?
12. ¿Qué es la "buena voluntad" para Kant?
13. ¿Por qué la ética que propone Kant es una ética deontológica?

martes, 10 de diciembre de 2024

UNOS VIDEOS SOBRE KANT


Ya hace un tiempo, en este mismo blog, dejé los siguientes videos cuando vi el tema de Kant y su ética. Vuelvo a compartirlos. Que les sean de utilidad.


Video 1

Video 2


VIDEOS MUSICALES

Les comparto los videos musicales que les mostré en clase.  Son presentados por el canal Filosofía para seres humanos en YouTube. Dense una vuelta a ese canal, se los recomiendo.


Aristóteles


Immanuel Kant

lunes, 30 de marzo de 2020

LA PANTERA ROSA Y LA ÉTICA

La Ética es la rama de la filosofía que trata el problema del bien. Todos nosotros, tarde o temprano, realizamos acciones que pueden calificarse éticamente. ¿Cómo decir que hemos actuado correctamente? ¿En qué fundar nuestra respuesta? Son dos los puntos de vista que pueden arrojar luz al respecto. Por un lado, tenemos a Aristóteles cuya ética es una ética teleológica, es decir, centrada en fines. Por el otro, tenemos a Immanuel Kant cuya ética es una ética deontológica, es decir, centrada en el deber. Veamos esto a través de lo que le sucedió a la Pantera Rosa en el capítulo “Super Rosa”.


En este capítulo, la Pantera Rosa quiere seguir los pasos de un superhéroe pero todo lo que hace le sale mal. Pretende ayudar a una viejecita pera en cada una de las ocasiones la venerable anciana termina golpeada, robada, sin casa, sin auto, etc. ¿Hizo bien la Pantera Rosa? Aristóteles dirá que no y es que para el filósofo griego lo importante de la acción son sus consecuencias. Si los resultados son buenos entonces el acto es bueno. Si al querer salvar al gato lo logra sin perjuicio de nadie entonces el acto es bueno. Sin embargo, como la Pantera Rosa termina tirando el árbol y éste destruye la casa de la viejita ese acto, por muy loable que sea, termina siendo malo. Por eso se dice que Aristóteles es un filósofo teleológico: lo que importa son los fines que se han alcanzado.


Kant, por el contrario, dirá que la Pantera Rosa, aunque falló en todos sus intentos, actúo correctamente. Y es que Kant consideraba, precisamente, que nuestros actos podían tener múltiples resultados (algunos agradables y otros no tanto). Por consiguiente, es la intención lo que importa no el resultado final. Es decir, la Pantera Rosa siempre tuvo la intención de hacer el bien aunque no lo lograra. Nunca actúo de mala fe. Al contrario, era guiada por un deber propio de todo superhéroe: Ayudar al prójimo. Kant dirá que lo único que importa es la buena intención, por eso se dice que es un filósofo deontológico, es decir, centrado en el deber ser.


Todo acto tiene, por lo menos, dos aspectos: una intención y un resultado. ¿Por cuál nos inclinamos? Dejamos esta pregunta para continuar un debate que lleva siglos realizándose. 

Dejo el video para que lo disfruten.

martes, 7 de mayo de 2019

SPIDERMAN KANTIANO

Dejo aquí las diapositivas que se vieron en clase sobre la lectura ¿Es Spider-man kantiano? Texto que se puede leer en su página original haciendo clic en el siguiente enlace: Una aproximación ética a los superhéroes (1)





















lunes, 18 de marzo de 2019

DEONTOLOGÍA Y TELEOLOGÍA

Dejo la información sobre la clase en donde vimos qué es la ética deontológica y la ética teleológica. Que les sea de utilidad.